Eficiencia energética optimizada: los imanes de alto rendimiento maximizan la potencia del motor y minimizan la pérdida de energía, lo que mejora directamente el ahorro de combustible y la autonomía del vehículo eléctrico.
Control de precisión y seguridad: los sensores magnéticos permiten un monitoreo ultrapreciso de los sistemas de frenado, dirección y motor para un funcionamiento perfecto del vehículo.















